¿Cómo hacer investigación?                                   << regresar

INVESTIGACIÓN CLÍNICA
Dr. Sebastián Sorsaburu
Departamento de Investigación Clínica. Eli Lilly Interamérica Inc. (Sucursal argentina)


La investigación clínica es muy importante para el desarrollo de nuevas medicinas y requiere de la evaluación de pacientes antes de que un medicamento sea accesible para toda la población. Este trabajo se inicia con un protocolo de Investigación Clínica. Solo la investigación puede desarrollar  la ciencia y brindar nuevas soluciones a los pacientes.

La investigación clínica es un proceso largo que puede llevar más de diez años, donde participan científicos de todas partes del mundo en muchos casos.. Cuando se desarrolla un nuevo medicamento, esto se  debe a que existe una necesidad insatisfecha, es decir que para  tratar la afección que lo aqueja, la medicina que hasta el momento  está disponible, en el mercado, tiene alguna limitación, ya sea en  efectividad o en tolerabilidad. Esto hace que una industria farmacéutica desarrolle un nuevo medicamento con la firme  convicción de que será mejor que todo lo que hoy en día se le puede  ofrecer.

El protocolo de investigación clínica se inicia. Cuando los médicos se hacen preguntas sobre los posibles nuevos tratamientos, tales como: "¿Será esta nueva medicina tan buena como otra pero con menos efectos adversos?", "¿Es esta nueva medicina es mejor que otra que ya estoy utilizando?"… y para poder encontrar la respuesta, los científicos necesitan elaborar un plan de estudioy observación. Este plan se llama PROTOCOLO DE INVESTIGACIÓN.


PROTOCOLO DE INVESTIGACIÓN CLÍNICA

El primer paso para la investigación radica en la participación de los pacientes, donde su  médico les explica bien todos los detalles del estudio, el paciente puede  hacerle todas las preguntas que quiera, su participación es  absolutamente gratuita y podrá retirarse del estudio  cuando quisiera. Y su médico deberá seguir atendiendo como antes si esto sucede.

En un PROTOCOLO están escritos con detalle los objetivos del  estudio, lo que se hará, cómo se hará y por qué se realiza cada  análisis o procedimiento. Además explica que tipo de pacientes  puede ser incluidos y cuántos son necesarios para poder responder la pregunta científica.

Antes de estudiar la nueva medicina en humanos, esta  ha sido extensamente evaluada en animales de experimentación, por  lo que sólo los medicamentos con toxicidad conocida pasan a la Fase  I de investigación. Los estudios clínicos se dividen en 3 fases de investigación, la cuarta etapa se realiza cuando las drogas ya están comercializadas. Cada Fase tiene distintos objetivos:

Fase I
Determina la mejor vía de administración (por ejemplo,  intramuscular, oral…) y la dosis. Se enfoca en la seguridad y se  administra a un número muy pequeño de voluntarios.

Fase II
Evalúa si el tratamiento realmente actúa como se  esperaba. Se incluyen más pacientes que en Fase I y se siguen  estudiando la seguridad y la mejor dosis para la medicación.

Fase III
Generalmente compara a la nueva droga con el mejor  tratamiento aceptado hasta el momento para una determinada  enfermedad. Se incluyen más pacientes y generalmente las ramas  de tratamiento se asignan al azar entre los pacientes que ingresan al  estudio.

La administración al azar, en la fase III, se hace bajo los siguientes tipos de estudio:

  • Estudios "randomizados" o "aleatorizados".  Esto quiere decir que sobre el conjunto de pacientes que ha  aceptado participar en el estudio, todos tienen las mismas posibilidades de recibir un tratamiento o el otro. Esto es muy  importante para poder comparar seriamente cuales son las diferencias entre los tratamientos y para evitar que alguien pueda influenciar subjetivamente los resultados.

  • Estudio "doble ciego".  Esto quiere decir que ni el médico ni el paciente conocen lo que está recibiendo el paciente. Esto también es importante para tratar de ser muy objetivos con la evaluación del tratamiento.

  • Estudio "ciego o simple ciego". Donde sólo el médico conoce el tratamiento, pero no el paciente. Esto se puede hacer porque la medicación en estudio puede necesitar ser controlada de un modo especial y el médico necesita saber cuál paciente recibe cada medicamento.

  • Estudios "abiertos". Donde todos conocen lo que toma el paciente.

Es importante saber que estas diferencias pueden darse por necesidades específicas de cada pregunta científica (Objetivo del estudio) que se quiere responder.


Los PROTOCOLOS DE INVESTIGACIÓN CLÍNICA

Buscan responder preguntas científicas y conocer mejor la Seguridad y la Eficacia de una nueva medicina para saber si puede ser llevada a toda la población.

Este tipo de investigación es muy importante pues una medicina nueva, puede ser el tratamiento común en el futuro y un medicamento que  hoy usted toma con tanta naturalidad y su médico sabe que produce  un efecto y no otro, fue estudiado de este mismo modo en el pasado.

Existen enfermedades que antes no tenían ningún  tratamiento efectivo y seguro, pero ahora lo tienen. Por ejemplo  antes de la aparición de la Insulina, los diabéticos tipo I se morían al poco tiempo, y hoy pueden llevar una vida muy cercana a  la normal de cualquier individuo sano. Mediante el avance científico podrá suceder lo mismo en el futuro con actuales y nuevos
problemas para la salud.

En cuanto a la seguridad de la investigación clínica.

Siempre existen riesgos y efectos no deseados que pueden suceder, de los cuales el paciente deberá estar siempre correctamente informado mediante el "Formulario de Información y Consentimiento". Del que deberá tener una copia para poder consultarlo cuando así lo desee.

Además hay que saber que los estudios clínicos son aprobados por Autoridades en Salud en general en varios países del mundo. Cuentan además con la aprobación de un Comité de Ética Independiente formado no sólo por médicos, sino por abogados, religiosos, amas de casa y otras personas no médicas que dan su aprobación o  rechazo.

Todo paciente dentro de un Estudio Clínico es cuidado muy de cerca, en general con mayor cantidad de análisis de sangre, estudios de imágenes y cualquier otro procedimiento que pueda ser necesario.

El producto final de toda investigación clínica es una publicación, sin ella se pierde todo éste trabajo. Que más tarde se conocerá como evidencia.

Así la Investigación Clínica es el motor de la Medicina Basada en la Evidencia.

Dice el Dr. Bunge, que la verificación experimental descarta como criterio de verdad el principio de autoridad, o la valoración subjetiva, la conveniencia o el dogma.

El concepto de Medicina Basada en la Evidencia deja en último lugar a la recomendación dada por la opinión de expertos o la basada en "primeros principios" y bases fisiológicas (Grado de recomendación D. Nivel de Evidencia 5). Por el contrario, reserva el primer grado de recomendación (A. 1A) a los datos obtenidos por medio de revisión sistemática o metanálisis de estudios randomizados controlados. Con esto queremos decir que el dogma está muy lejos del pensamiento científico, por lo que cada paso dado en función de "la ciencia", debe estar debidamente fundamentado y justificado.

La evidencia es aquello que nos permite ver la verdad. Pero, ¿qué es la verdad en una ciencia no formal como la medicina, donde 2+2 no siempre es 4? Sólo podemos lograr aproximaciones a esa verdad, con mayor o menor probabilidad. Y al decir la palabra probabilidad aparece la estadística como componente en todo trabajo de investigación. ¿Qué es la estadística?

Mediante la aplicación del análisis estadístico -herramienta fundamental de la investigación- podemos saber si la relación encontrada entre una exposición y un resultado es causal o casual. La estadística nos ayuda a conocer el papel del azar en nuestro experimento, pero no nos previene de los otros dos tipos de errores fundamentales que se cometen al desarrollar investigación clínica: los errores por confusión (confusores) y los errores por sesgo. De nada sirve un excelente análisis estadístico si estamos comparando dos poblaciones distintas para un evento determinado; o si no tenemos en cuenta el valor del Péptido C basal en pacientes donde vamos a evaluar un secretagogo insulínico. La estadística es tan importante como el electrocardiograma lo es para el cardiólogo, pero no es más que un instrumento.

De este modo entendemos que la relación causal entre la aplicación de una droga y el descenso de los valores sanguíneos de colesterol de LDL por ejemplo, es cuantitativa. Es decir, inferimos con cierto grado de probabilidad que un evento y sus posibles causas se relacionan de un modo y no de otro; pero la verdad inapelable, en medicina, muy pocas veces es posible. Por esto la Investigación Clínica y Epidemiológica deben ser rigurosas y metódicas para poder "producir evidencia" de alto grado de recomendación.

Cuando se habla de validez de un trabajo científico deben considerarse dos puntos salientes. Su validez interna y su validez externa; es decir, la validez de los datos obtenidos dentro del estudio para sacar conclusiones de los mismos (interna), y la aplicabilidad de las conclusiones a la población "target" de donde ha sido tomada la muestra (externa).

La ciencia constituye un sistema de ideas. El conocimiento científico implica ORDEN EN EL SABER. El gran punto de inicio de todo "experimento" es la HIPÓTESIS, algo así como una explicación a priori de los hechos. De esta hipótesis se desprenden los objetivos propuestos en una investigación, lo que se intenta explicar.

La Investigación requiere método y orden, como hemos dicho; así pues participar de un PROTOCOLO de Investigación Clínica es sumarse a un proyecto que lleva muchos años de trabajo, mucho dinero y el esfuerzo de muchas personas.

Se investiga para tratar de cubrir una demanda insatisfecha en materia de salud, por lo que son los pacientes quienes están esperando los resultados de nuestro trabajo.

Las Fases de la Investigación clínica son clásicamente 4. La fármaco-epidemiología como ciencia crece día a día y los protocolos de investigación se multiplican. El conocimiento científico se mueve muy rápido, pero parece siempre insuficiente.

La demanda de pacientes para participar en estudios clínicos es dia a dia más alta. A junio del año 2000 unas 3278 drogas se encontraban en distintas fases de desarrollo, comparado con 2585 en 1995. Los estudios se han vuelto más complejos, con una metodología más detallada, requiriendo generalmente más participantes. El número de investigadores fuera de Estados Unidos de Norteamérica ha crecido enormemente: de 988 en 1990-92 a 5380 en 1996-1998 (THE LANCET, Volúmen 355, número 9222).

En conclusión, hacer Investigación de calidad es un compromiso que debe asumirse para entregar nuevos medicamentos más seguros y eficaces.