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LA
IMPORTANCIA DE LA INVESTIGACIÓN CLÍNICA
Todos los días miles de personas se ofrecen como voluntarios
para participar en pruebas de investigación clínica.
Es gracias a su voluntad de participar en estos estudios que la
medicina moderna puede cumplir la meta de continuar encontrando
tratamientos y curas nuevos y mejores.
Las
pruebas de investigación clínica son estudios científicos
sobre el uso de medicamentos en las personas, diseñados
para responder preguntas específicas. Estos estudios constituyen
la base mediante la cual los investigadores médicos y las
empresas farmacéuticas desarrollan terapias nuevas y mejores
para las enfermedades humanas.
Las personas deciden participar en la investigación clínica
por una variedad de razones. Algunos disfrutan de la oportunidad
de contribuir al avance de la ciencia; otros desean tener
acceso preliminar a medicamentos nuevos, todavía experimentales;
algunos usan la investigación clínica para obtener
acceso a médicos y especialista muy codiciados; o para
obtener atención médica que no cubre su plan
de seguro. Otros simplemente disfrutan de la camaradería,
la información y la atención médica estrecha
que reciben con frecuentes visitas al lugar donde se realiza la
investigación. Los pacientes pueden recibir un pago
por su participación en los estudios.
Pruebas de fármacos nuevos son seguras en seres humanos
cuando:
- Los
fármacos se desarrollan y evalúan inicialmente
en el laboratorio para asegurar que cada fármaco posea
las características y acciones deseadas.
- Si
algún fármaco parece tener las propiedades deseadas,
se prueba luego en animales para determinar qué efectos
secundarios podría causar, en caso de haberlos.
- Se
administra una amplia gama de dosis para probar los efectos
secundarios, tanto en el nivel de la dosis estimada para
los seres humanos como en grandes sobredosis para determinar
posibles efectos tóxicos.
- El
fármaco candidato también se administra a hembras
preñadas de distintos animales para determinar si tiene
algún efecto adverso en el desarrollo del feto. Esto
ayuda a determinar si el fármaco sería seguro
para mujeres embarazadas.
- Si
el fármaco candidato parece ser seguro en los animales
de prueba, entonces está listo para ser probado en seres
humanos.
Estudios
clínicos en seres humanos
Antes de probar un medicamento experimental en seres humanos,
debe presentarse una solicitud de Nuevo Fármaco en investigación
ante la FDA. Después de evaluar todos los datos de
laboratorio y animales, la FDA aprobará la solicitud
si considera el fármaco suficientemente seguro para probarlo
en seres humanos, o negará la solicitud si los riesgos
se ven inaceptablemente altos. Si se aprueba la solicitud.
- Comienza
la primera fase, llamada Fase I de prueba, del desarrollo
avanzado de fármacos. Esta fase generalmente consiste
en probar el fármaco en adultos con la enfermedad que
supuestamente trata, para determinar la seguridad del fármaco
en distintas dosis.
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La Fase I de prueba va seguida de pruebas mayores en la Fase
II donde la eficacia y seguridad del fármaco se somete
a prueba en una variedad de dosis. Estas pruebas son generalmente
en varios centros, controladas por placebo, multidosis y a ciegas.
Esto significa que el mismo estudio exactamente se realiza en
varios centros médicos en todo el país. Las personas
que participan en la prueba pueden recibir una de varias dosis
del medicamento real o un placebo (imitación) inactivo.
Ni el investigador (doctor encargado de la investigación)
ni la persona sabe lo que recibe en realidad. El propósito
de estos estudios es determinar científicamente si el
fármaco es efectivo en comparación con un placebo
y, de ser así, cuál será la dosis óptima.
Esta estrategia es generalmente la única manera de saber
con seguridad si un fármaco es seguro y eficaz.
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Una vez que se determine una dosis óptima, se realizan
pruebas en varios centros todavía más grandes
en la Fase III para establecer la seguridad y eficacia del
tratamiento a largo plazo (generalmente hasta 12 meses).
Después de llevar a cabo satisfactoriamente las pruebas
de la Fase III, la empresa farmacéutica presenta a la
FDA una solicitud de Nuevo Fármaco que contiene todos
los datos recopilados en las pruebas. Después de una
completa evaluación de cada dato, la FDA aprueba el nuevo
fármaco sólo si se demuestra su seguridad, eficacia
y estabilidad. El proceso completo, desde la etapa de laboratorio
pre-clínica hasta la aprobación final, tarda aproximadamente
10 años.
Frecuentemente,
después de que la FDA aprueba un fármaco y se
comercialice, se realizarán investigaciones para determinar
la mejor forma de usar el nuevo medicamento. Estas se llaman
pruebas de post-marketing o Fase IV. Los ejemplos típicos
de una prueba de la Fase IV incluirían comparaciones
entre dos fármacos en el mercado, o comparaciones entre
dos planes de tiempo y dosis diferentes para tomar un solo fármaco.
El control de los pacientes
Toda investigación que cuente con participantes humanos
debe ser evaluada y aprobada por una Comisión de Evaluación
Institucional (Institutional Review Board, IRB). La IRB evalúa
el protocolo de investigación, el formulario de
consentimiento informado (el documento que explica el estudio,
incluidos los riesgos y beneficios, a los potenciales participantes),
la información conocida sobre el fármaco
(incluidos los informes de acontecimientos adversos inesperados),
y toda publicidad potencial planificada para obtener participantes.
Su labor es asegurar que el protocolo y las técnicas
de obtención de participantes sean éticos, que éstos
estén plenamente informados sobre los procedimientos, riesgos,
beneficios y tratamientos alternativos disponibles antes de que
se comprometan a participar en el estudio, y que no sean colocados
en un peligro inaceptable. Las personas interesadas en tomar
parte en un estudio de investigación de este tipo deben
leer detenidamente primero el documento de consentimiento informado,
y luego formular al personal del estudio cualquier pregunta antes
de comprometerse a participar.
La mayoría de los protocolos de investigación
tienen mecanismos de vigilancia de la seguridad de los participantes.
Estos pueden incluir exámenes de sangre u orina, radiografías,
electrocardiogramas (que monitorean la actividad cardíaca),
así como otras pruebas. Muchos protocolos tienen criterios
de "eliminación" automática, que indican
a los investigadores que deben retirar a un participante del estudio
si la enfermedad que se está estudiando empeora considerablemente.
Estas protecciones ayudan a evitar que los participantes en
la investigación sufran peores síntomas de su enfermedad
debido al placebo o dosis ineficaz del fármaco del estudio.
Los participantes en la investigación no deben comprometerse
a tomar parte en un estudio a menos que tengan intenciones de
completarlo.
Sin embargo, los participantes tienen el derecho a retirarse
de un estudio en cualquier momento. Entre las razones más
comunes que tienen los que se retiran cabe mencionar efectos secundarios
inaceptables por el fármaco, empeoramiento de la condición
médica de la persona o cambios en horarios de trabajo que
dificultan asistir a la clínica según el plan del
estudio.
Los doctores del estudio (investigadores) también pueden
retirar a alguien de un estudio si piensan que no le conviene
al participante por razones médicas permanecer en el
estudio. Esto ocurre normalmente si la condición del participante
empeora, o si se descubre nueva información de efectos
secundarios adversos graves. La IRB también tiene el poder
de poner fin a un estudio si determina que los procedimientos
o medicamentos del estudio presentan un peligro muy considerable
a los participantes. La empresa farmacéutica puede terminar
un estudio si descubre que el fármaco en investigación
no es adecuado para mayor desarrollo. Esto ocurre normalmente
debido a que el fármaco es demasiado tóxico o ineficaz.
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