INDICACIONES
GENERALES PARA EL QUE INICIA UN PROYECTO DE INVESTIGACION
Tulio Arends
Virginia Urquidi
Es muy difícil hacer indicaciones teóricas de lo que
debe o puede investigar un joven investigador o cómo puede
iniciarse en la investigación científica un
profesional de experiencia. Es imposible cubrir todas las
variables que se pueden presentar en estos casos y por lo
menos sería interminable tratar de enfocar todas las alternativas.
Pero sí es posible dar algunos principios muy generales,
nacidos de la experiencia, que en cierta manera orienten al que
se inicia en estos campos.
1. El tema a escoger depende de algunos factores muy concretos:
a) Preparación o especialización de la persona. El
que se inicia en la investigación debe hacerlo en aquel campo
en que está mejor preparado. No se compagina un endocrinólogo,
por ejemplo, que de golpe quiera iniciarse en investigaciones
gastroenterológicas, o viceversa. Tampoco se ve bien
que un clínico se quiera iniciar con un problema de ingeniería
genética.
b) Se deben estudiar aquellos casos o fenómenos que se presenten
con cierta frecuencia. No se hace buena elección cuando se
escoge una o dos veces al año. Tampoco se gana mucho escogiendo
como tema de estudio una enfermedad que no existe en su país,
por ejemplo, la enfermedad del sueño o el Kurú, por
muy interesantes que sean.
c) Se debe escoger para iniciarse un tema que atraiga profundamente
al que va a comenzar, sobre todo para que no se desanime cuando
surjan los primeros obstáculos.
d) No es prudente iniciarse con un tema extraordinariamente complicado,
a menos que se tenga un enfoque muy original que prometa resultados
a corto plazo. Nadie debe iniciarse, por ejemplo, estudiando la
causa del cáncer o la cura de la leucemia.
Es más sensato iniciarse con un tema que puede ser estudiado,
de acuerdo con el tiempo que se le dedique, en el plazo de un año
o menos, para que los resultados que se obtengan sirvan de estímulo
a seguir hacia otros temas más complicados.
e) El tema a escoger debe estar relacionado con la infraestructura
de laboratorio de que se disponga. Iniciarse en ingeniería
genética requiere hacer grandes inversiones en equipo y consumo,
mientras que trabajar en diagnóstico, en etiología
o en farmacología tal vez no sea tan dispendioso.
f) Relacionar el tema a escoger con las tareas prioritarias determinadas
para la región donde se va a hacer el trabajo, es una sana
política.
g) La posibilidad de integrarse a un equipo de investigación
ya formado y en plena actividad, es una sana decisión. El
joven investigador tendría la oportunidad de colaborar en
un proyecto que se supone habrá pasado por varios filtros,
tratando de completar algún aspecto de dicho proyecto. Si
se trabaja en una línea de investigación ya acreditada,
cualquier resultado que se obtenga, será interpretado en
el contexto de hallazgos afines importantes. Además, habrá
mayor garantía de obtener resultados en el menor tiempo
posible.
2. Elegido el tema, es necesario definir con precisión
el objeto de la investigación. Realizando un estudio
analítico de la observación que le ha dado origen
y de las preguntas que originaron su planteamiento. Se debe elaborar
una hipótesis de trabajo y esquematizar un diseño
de los pasos a dar para comprobarla.
3. Es conveniente establecer o definir etapas parciales dentro
del proyecto total, asignando una utilización de recursos
y un tiempo estimado para que cada etapa sea culminada. Una
planificación hecha así permite en primer lugar un
ajuste más riguroso de las metas u objetivos del trabajo
a la disponibilidad real de los recursos. En segundo lugar,
resultará más fácil y económico
encontrar y subsanar algún posible error producido en el
desarrollo del trabajo, si la revisión se efectúa
a nivel de contenidos y procedimientos parciales.
4. En una planificación bien hecha cabe prever más
de una vía alternativa para abordar un problema determinado,
de forma que si la evaluación de los resultados parciales,
producto de una estrategia de investigación, no es satisfactoria,
exista la posibilidad de desarrollar alguna otra de las previstas,
evitando la pérdida definitiva de esfuerzos y de inversión
en tiempo y recursos.
5. Un plan de trabajo debe contemplar el tratamiento estadístico
más adecuado de los parámetros involucrados en
cada problema. En este sentido el número de casos a incluir
en el estudio, la cantidad de variables posibles en una experimentación
y el número de veces que debe repetirse un experimento para
considerar válido un resultado, debe ser objeto de una definición
metodológica previa.
6. La continuación del trabajo iniciado depende de
los fondos disponibles y de la voluntad. Antes de iniciar un
trabajo de investigación debe aclararse de dónde van
a salir los gastos de consumo que originará tal proyecto
y si es posible calcular estos gastos hasta lo más cerca
de la realidad. Hay instituciones y fundaciones que dan financiamiento
a los proyectos en el campo biomédico, especialmente debemos
mencionar al CONICIT y a la Fundación Vargas. Ese financiamiento
debe ser solicitado con anticipación, antes de iniciar el
trabajo.
7. Antes de iniciar el trabajo durante el curso de los experimentos,
se debe tener una buena información bibliográfica
a la mano, para no repetir sin fundamento alguno lo que ya está
investigado y también para saber si mientras se está
investigando sale alguna técnica que facilite o acelere el
trabajo que se está ejecutando.
8. Pensar siempre que lo que se está haciendo terminará
formalmente en una publicación. Investigación que
no se publique es trabajo perdido.
9. No ocultar extremadamente lo que se está haciendo
y obteniendo por el peligro de que alguien lo conozca, pero tampoco
ir al extremo opuesto de prestar los resultados para que alguien
los utilice. El prestigio del investigador se basa en la prioridad,
es decir en quien primero descubra o describa un nuevo fenómeno
o conocimiento.
10. Como autores de una publicación no debe figurar sino
realmente los que han trabajado en ella. Recordar que los créditos
de una publicación se reparten entre el número de
autores.
11. Enviar siempre el trabajo a revistas serias, las cuales aún
no aceptándolo, le hacen observaciones valiosas que mejoran
su presentación.
12. Enfocar preferencialmente un problema cuya solución
pueda ser un aporte positivo al campo de las ciencias médicas
o a la región. Pero el individuo que se siente preparado
para atacar cualquier otro problema o con la creatividad suficiente
para resolver uno que hasta ese momento se haya considerado insoluble,
debe dedicarse de todas maneras a dicho tema sea o no prioritario,
sea o no aplicado.
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