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COMUNICACIÓN
EFECTIVA MÉDICO-PACIENTE
Los
pacientes que califican como óptima la comunicación
con sus médicos tienen cuatro veces más probabilidades
de creer que han recibido un excelente cuidado de su salud que
aquellos que no lo hacen1; y los pacientes que están satisfechos
conla manera en que su doctor se comunica con ellos tienen más
posibilidades de cumplir con las recomendaciones que les hace,
y menos probabilidad de demandar por mala práctica médica
en el caso de un resultado negativo.
La buena comunicación médico-paciente está
influenciada por una combinación de actitudes del doctor,
conductas y habilidades interpersonales. La siguiente discusión
integra sugerencias prácticas para mejorar esta comunicación,
escogida de varias guías relevantes sobre este tema.
Muestre empatía y respeto
La empatía se transmite cuando usted se comporta de manera
que le hace saber a sus pacientes su preocupación por lo
que les está sucediendo. Aún una simple observación
como: Me apena que tenga usted esos problemas transmite
mucha empatía. Un artículo reciente destaca las
lecciones clave acerca de la empatía de los médicos,
aprendida de 12 distinguidos médicos-maestros.
- Practique
poniéndose en el lugar del paciente.
- Adopte
la actitud de servidor, y recuerde que mostrar al
paciente compasión y entendimiento es una parte importante
de su trabajo como médico.
- Busque
las razones que están detrás de la conducta problemática
de un paciente.
- Ponga
mucha atención a las señales no verbales acerca
de cómo se siente el enfermo.
Unas
cuantas cortesías con sentido común les harán
saber a los pacientes que usted los respeta como personas. Antes
de empezar el examen médico, preséntese y presente
a todos los que se encuentren en la habitación, y oriente
al paciente acerca de lo que hará usted. Interrogue a los
pacientes minuciosamente, permitiendo que sepan que está
preocupado acerca de sus síntomas médicos y su bienestar
general. Cuando el tiempo lo permita, pregúntele sobre
sus problemas diarios, sus relaciones y sus sentimientos. A menudo
es suficiente un hola, ¿cómo ha estado usted?
Recuerde que la claridad transmite competencia
A los ojos de los pacientes, los doctores competentes son los
que pueden explicar los temas médicos en términos
que ellos puedan entender. Casi el 50% de los pacientes con educación
universitaria dicen que se van de los consultorios de sus médicos
con dudas acerca de algunos aspectos de su consulta, y estos pacientes
no seguirán las recomendaciones que no entienden. Dé
usted instrucciones claras, completas, paso a paso, y nunca use
una jerga excesivamente técnica.
Aprenda a escuchar
¿Sus pacientes lo describirían como un buen oyente?
Si no sabe usted lo que ellos contestarían a esta pregunta,
considere preguntarles. Una encuesta reciente de 947 pacientes
médicos llevada a cabo en conjunto con Portrait of America
mostró que 93% de los pacientes que indicaron que su doctor
era un buen oyente, también informó de altos niveles
de confianza en sus consejos; en contraste, aproximadamente tan
sólo 10% de los que calificaron a sus médicos como
pobres oyentes expresaron confianza en ellos.
Desarrolle competencia cultural
Los médicos relevantes evitan hacer suposiciones acerca
de sus pacientes basados en la raza, etnicidad, género,
orientación sexual, estatus socioeconómico, o aún
encuentros anteriores. Para abreviar, estos médicos son
culturalmente competentes. La competencia se refiere a la capacidad
de entender y trabajar con pacientes cuyas creencias, valores
e historias son significativamente diferentes a las propias.
Tenga usted presente que la investigación ha sugerido que
la educación médica puede no promover la sensibilidad
cultural. Por ejemplo, 62% de los estudiantes de medicina informan
que se han visto expuestos a comentarios anti homosexuales durante
su entrenamiento médico, y 50% de estudiantes de medicina
no blancos lo hacen acerca de menosprecios raciales o étnicos.
El permanecer abierto a las diferencias culturales es difícil
por el hecho de que, conforme pasan los años, muchos estudiantes
y residentes se vuelven más cínicos y autoprotectores
en sus actitudes hacia los pacientes.
¿Qué se necesita para ser un médico culturalmente
competente? En algunos casos, la competencia cultural requiere
habilidades especiales del lenguaje. Más a menudo, una
actitud de curiosidad, aceptación y calidez que le llevarán
a adquirir un conocimiento específico acerca de sus pacientes.
La siguiente lista transmite lo que los pacientes dijeron acerca
de este tema:
- No
haga suposiciones acerca del paciente basado en la apariencia
o en el apellido.
- Escuche
cuidadosamente a su paciente.
- Familiarícese
con las creencias culturales específicas acerca de la
salud y remedios populares, y cuando sea apropiado, incorpórelos
a sus recomendaciones de tratamiento.
- Muestre
deseo de conectarse con el paciente, aún si existe una
barrera de lenguaje o estilo de vida.
- Si
existe una barrera del lenguaje, use un intérprete si
es posible; trate de aprender por lo menos frases rudimentarias
en el lenguaje del enfermo, y tenga paciencia con las dificultades
de comunicación.
- Confirme
el entendimiento y aceptación del paciente antes de proceder.
Aprenda
el arte de comunicar malas noticias con compasión.
Para los pacientes, mucho de lo que los médicos tienen
que decir cae en la categoría de malas noticias.
No existen guías excelentes para aprender el arte de transmitirlas.
De una notable revisión reciente de la literatura se extraen
algunos consejos que vale la pena recordar.
Acepte que su estilo de comunicación es importante
Las investigaciones han demostrado que el estilo de comunicación
de un médico al dar malas noticias influye sobre la ansiedad
del paciente, depresión, esperanza, toma de decisiones
y su acomodamiento a la enfermedad. Un estudio de 100 pacientes
con cáncer de seno llevado a cabo seis meses después
de la cirugía sugirió que el acomodo a la enfermedad
se correlacionó con la conducta del médico durante
la entrevista de diagnóstico. En realidad, este estudio
indicó que, de acuerdo con los pacientes, la actitud de
interés del doctor fue más importante que el informe
dado durante la visita.
En otro estudio, los pacientes que notaron que la sesión
diagnóstica se manejó de manera inadecuada tuvieron
dos veces más probabilidades de sentirse deprimidos o ansiosos
que aquellos que denotaron satisfacción con el estilo de
comunicación de sus médicos para las malas noticias.
Cuando tenga dudas, pregúntele al paciente
Las investigaciones han mostrado que, entre los médicos
que calificaron su propia comunicación y entendimiento
de los pacientes como muy satisfactorio, únicamente uno
de cada cinco fueron capaces de valorar de manera confiable la
angustia (ansiedad y depresión) de sus pacientes, como
resultado de las malas noticias. Es bueno preguntar al enfermo
cómo se siente acerca de las malas noticias que le está
usted
dando.
No olvide lo principal
Aunque es difícil hacerlo, trate de no volverse insensible
a las ansiedades de los pacientes sobre sus condiciones médicas.
Recuerde el viejo adagio: La única cirugía
menor es la que se le practica a otro. Las encuestas
con pacientes sugieren los sís y nos básicos al
comunicar noticias médicas potencialmente perturbadoras:
- No
sea muy brusco, pero discuta honradamente la condición
y prognosis del paciente.
- No
lo haga por teléfono o en un lugar inadecuado para una
conversación seria.
- No
transmita esperanzas, aunque sea para mantener al paciente confortable.
Por ejemplo, puede usted decir algo como siento mucho
que no haya ningún tratamiento que sirva para su enfermedad;
sin embargo, siempre hay esperanzas de que se pueda desarrollar
algo. Mientras tanto, tenemos muchos modos de ayudarle a salir
adelante con lo que se ha presentado
Recuerde
que en los pacientes hay una gran variedad en cuanto a si quieren
información básica o detallada. La mejor manera
de determinar cuánta información es necesaria, es
preguntar directamente al enfermo.
Dar tiempo
Deles tiempo para discutir sus metas y valores personales, en
vez de pasar la mayor parte del tiempo hablando. Anímelos
a compartir cualquier preocupación y escúchelos
tranquilamente. Puede usted decirles Platíqueme más
acerca de su mayor miedo en esta enfermedad.
Aclarar
Las malas noticias despiertan emociones que interfieren con la
capacidad de procesar información compleja. Pregúnteles:
¿Esto tiene sentido para usted? y ¿Hay
algo más que quiera usted saber?
Seguimiento
El curso emocional que sigue a las malas noticias es diferente
para los doctores y sus pacientes. Su nivel de estrés probablemente
se eleve de manera gradual conforme se acerque el encuentro con
el paciente y llegue a su máximo durante la entrevista.
Tan pronto como termina, es probable que sienta alivio para esta
ansiedad, aunque puede tardar varios días para que sus
emociones se calmen por completo.
Sin embargo, el estrés del paciente llegará a su
máximo algún tiempo después de que usted
le da las noticias no deseadas. Este es un punto importante. Después
de haberlas recibido, la mayor parte de los pacientes aún
aquellos que toman las noticias sin demostraciones de emoción
quieren discutir las ramificaciones de su diagnóstico.
Por desgracia, aproximadamente sólo 35% de ellos informan
que se les ha dado oportunidad de tener tales discusiones de seguimiento
con sus médicos.
Sea humilde y accesible
Los pacientes dicen que confían en los médicos que
admiten no conocer todas las respuestas, se disculpan cuando llegan
tarde, y muestran un deseo de seguir aprendiendo.
Nunca confunda el estar ocupado con el ser importante. Cuando
no se encuentra razonablemente disponible para los pacientes,
la confianza en su capacidad para hacerse cargo de ellos disminuye.
Quizá una comunicación efectiva doctor-paciente
se dé naturalmente con una actitud de preocupación
y respeto. Quizá resulte de experiencias acumuladas con
diferentes poblaciones de pacientes o de un conjunto de habilidades
aprendidas. Sin importara cómo lo haga, el saber cómo
desarrollar relaciones positivas con los pacientes es una habilidad
que posee cada médico excepcional.
Aprenda de lo
que sus pacientes quieren de sus médicos
-
Pase
más tiempo haciendo su historial
-
Actúe
receptivamente, aunque con autoridad
-
Use
apropiadamente el humor y bromee para suavizar la tensión
-
Pida
al paciente que le pregunte
-
Opine
acerca de lo que afecta su vida
-
Ofrezca
ayuda positiva
-
Use
preguntas abiertas y limitadas
-
Al
concluir, considere lo que es importante en la actualidad
para el enfermo
-
Al
final de la visita, ofrezca una gran cantidad de informes
objetivos
-
Ofrezca
educación sobre la salud
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